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Crítica / Crónica  de  PIROART.COM - portal de pirotecnia

FECHA.disparo: 14/03/2015 / Publicación: 14/03/2015
Espectáculo: Mascletà Buscar más de este CONTENIDO : Video
CERTAMEN: Fallas
EMPRESA: Élite
Diseñador: Álamo Villalba, Luis Alberto
ÍNDICE: Artículo: 1898 / Disparo: 3193
Importancia: de Archivo / Portada: Falso
Contenido: Video
Firmado en:

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  Valencia
Firmado.por: Soriano Tarín, Víctor
 
14ª mascletá (de 19) de las Fallas 2015, de Élite
14h del sábado 14 de marzo de 2015. Plaza del Ayuntamiento de Valencia

Crítica / Crónica  de Soriano Tarín, Víctor (PIROART.COM - portal de pirotecnia)

Este es el último fin de semana antes de Fallas y el nivel de las mascletás está muy alto tras los últimos disparos vividos en la plaza. Élite venía con ganas a la vista del increíble despliegue de material presentado en la plaza y el resultado final ha sido una colosal y potentísima mascletá.

Con una larga traca ha dado comienzo el disparo, traca que esta vez sí ha cumplido la función de encender directamente la primera de las tres secuencias que formaban el inicio aéreo. Con sirenas, serpentinas y trueno se ha construido la primera parte; cambiando las sirenas por pitos e intensificando los efectos, la segunda; y con un nuevo enriquecimiento e introduciendo chicharras, la tercera. La estructura sonora ha sido clara aunque algo repetitiva en algunos momentos. Únicamente ha trastabillado el desarrollo al cambiar de parte ya que los efectos disparados desde volcanes terminaban un poco antes que las baterías de trueno apareciendo pequeños parones. Antes de pasar a tierra ha marcado con un potente golpe de serpentinas y trueno, conciso y bien realizado.

El fuego de cuerdas ha destacado por su gran potencia, en algunos momentos excesiva. El arranque ha sido pausado, hasta ahí bien, pero, como se han introducido grupos de trueno de gran calibre desde el principio, el ritmo se rompía con las fuertes explosiones perdiendo musicalidad. La entrada a cada nueva retención se ha hecho patente por el considerable número de grupos que se introducían en cada nueva fase.

Mientras, en el cielo, se ha presentado un acompañamiento aéreo muy comedido. Soy de la opinión de que en los momentos en los que el fuego de cuerdas es el protagonista, el acompañamiento no debe de ser más que esto, un fuego que acompañe, enriquezca y apuntale lo que en el suelo ocurre. En ocasiones es tanto el fuego aéreo que se dispara que la parte terrestre queda eclipsada. Hoy podía decir que ha pasado lo contrario. El fuego en el suelo tenía tal magnitud que los efectos aéreos eran prácticamente imperceptibles. He echado de menos, principalmente, la inclusión de más efectos sonoros como silbatos o chicharras que, sin lugar a dudas, habrían endulzado el cuerpo de la mascletá ayudando a que no resultara tan seco.

La quinta y última de las retenciones ha sido colosal. A los números me remito para intentar explicar lo disparado: treinta y ocho grupos, de los cuales ocho eran del seis, diez del cinco y el resto del cuatro, además de haber descargas de trueno. Como es obvio, esta retención se ha tenido que montar doblada para poder dar cabida a tal despliegue de material. Aquí, el acompañamiento aéreo se ha situado a lo largo de todo el ancho de la plaza y aquí sí ha tenido una entidad capaz de hacerse ver sobre el fuego terrestre.

Tras esta última retención ha llegado el gran terremoto que Élite había desplegado en la plaza. Cinco pasadas montadas en tres pisos, todo un alarde de montaje que José Luis Matoses nos explicaba minutos antes del disparo. El buen hacer pirotécnico se ha podido comprobar en el magnífico desarrollo que ha tenido, quemando a gran velocidad (los ramales eran de trueno volado) y sin notarse los codos ni los cambios de nivel. Cuatro, cinco, siete, nueve y doce grupos combinando los calibres del cuatro y el cinco. Ha entrado fuerte pero siendo que venía precedido por una última retención inmensa no ha resultado para nada brusco.

Han surgido ahora desde todo el perímetro andanadas de chicharras y serpentinas y le ha seguido un bombardeo de trueno de corte tradicional que, sin lugar a dudas, ha sido lo más flojo de la jornada. Este ha sido largo y algo lento haciendo que se enfriara el disparo que le precedía.

Como rúbrica, una nueva andanada de serpentinas y unas rotaciones rapidísimas de trueno en el suelo seguidas de un hermético golpe final tras el que se han descolgado un par de volcanes de serpentina.

Sin lugar a dudas, Luis Álamo y su equipo han presentado una mascletá mucho más pulida que la que pudimos ver el año pasado. Así que animo a seguir trabajando en esta línea.

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Texto publicado en la columna de crítica 'EL ANÁLISIS' de la mascletá, en las ediciones en papel y web del Diario Levante-EMV (líder en difusión y ventas en la Comunidad Valenciana), del que el director de este portal es crítico de pirotecnia desde 2014:

Mikel Pagola Erviti (Diario Levante-EMV)

Mucho mejor

Segunda oportunidad, la de ayer, para Élite. En su estreno, el año pasado, dieron fuego al terremoto fuera de tiempo, partiendo su mascletá en dos en el momento menos oportuno. Lo encendieron a mano y no atinaron a darle a tiempo. Ayer fue el desquite. "Teníamos que volver a hacerlo igual para, esta vez, sí, hacerlo en el momento exacto", decía Luis Alberto Álamo. Esta vez, sí, acertaron. Prueba superada.

Ayer, con encendido a mano, saltando del centro de la plaza (final del cuerpo), a la esquina de Correos, volvió a haber un salto sonoro de un sitio a otro, pero esta vez sí fue cuando tocaba, en tiempo. Todavía en caliente, en el balcón, invité a Luis, Arturo y Héctor a ofrecernos un enlace mecanizado natural el año que viene. A echarle más valor todavía, para que la mascletá vaya sola. Porque si algo tienen es valor, sin duda, por meterse en este arriesgado gremio hoy en día. Ya han demostrado que a mano, a la segunda, saben hacerlo. Pueden, por tanto, subir un nivel más, cambiar de pantalla, como en los videojuegos: pasar a mecanizar completamente las cuerdas.

Donde sí demostraron un altísimo nivel fue en los inicios aéreos: una larga traca valenciana prendió los primeros elementos. Y en cada cambio inicial volvió a traquear los encendidos. Y, lo mejor, el volcán morado de serpentinas de truenillos, en un golpe, que fue coronado con otro golpe de truenos inmediatamente seguido, más fuerte y más arriba, en un segundo piso. Ambos herméticos y tajantes, enlazando a tierra de forma correctísima. Esos gestos son muy bonitos.

En las cuerdas, su fuego quizás quedó en algún momento algo seco. Me gustó que los acompañamientos sonoros fuesen conmedidos, eso sí. La quinta retención, que iba doblada (con un montaje en dos partes), se notó mucho más alegre y potente. La fuerza de entrada al terremoto estuvo bien, pese al comentado salto en la plaza. Este final terrestre lo montaron en cinco tramos y a tres alturas (una sobre otra). Matoses ayudó a ello. Ayer, sólo ya por el hecho de que la mascletá no se partiera estuvo mucho mejor que la del año pasado.

Pero la larguísima, lánguida e interminable andanada de truenos del final, donde el estopín no estuvo a la altura, mató el subidón que traíamos del terremoto. Eso hay que ‘formatearlo’ para el año que viene porque deshinchó la emoción. Menos mal que la rúbrica posterior, volvió a recuperarla. Fue potente, concisa, acuerpada y, sobre todo, de ademanes rápidos y de duración breve. Por ahí van los tiros, sí. Así debe seguir trabajando esta empresa: con las cosas claras, mejorando cada vez, sin descanso, y sabiendo apreciar las críticas constructivas.

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Video:

Pinche sobre la imagen superior para ir al VIDEO.

 

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Reportaje fotográfico:

Héctor Rodríguez Giménez, Luis Álamo y Arturo Martínez Bosch.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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