Patrocina este "Especial Fallas"

 
     
Crítica / Crónica  de  PIROART.COM - portal de pirotecnia

FECHA.disparo: 12/03/2015 / Publicación: 12/03/2015
Espectáculo: Mascletà Buscar más de este CONTENIDO : Video
CERTAMEN: Fallas
EMPRESA: Vulcano
Diseñador: Giménez Clemente, José Luis
ÍNDICE: Artículo: 1895 / Disparo: 3191
Importancia: de Archivo / Portada: Falso
Contenido: Video
Firmado en:

Espa%F1a+%2F+Spain

  Valencia
Firmado.por: Soriano Tarín, Víctor
 
12ª mascletá (de 19) de las Fallas 2015, de Vulcano
14h del jueves 12 de marzo de 2015. Plaza del Ayuntamiento de Valencia

Crítica / Crónica  de Soriano Tarín, Víctor (PIROART.COM - portal de pirotecnia)

Cuando las cosas están pensadas se nota. Y cuando están muy pensadas todavía más.

Eso ha pasado hoy en la mascletá que ha ofrecido Vulcano en la plaza del Ayuntamiento. Tras el éxito de su estreno el año pasado y lo comentada que fue su Senyera de humos de colores, había una gran expectación por ver si los madrileños serían capaces de volver a sorprender como lo hicieron entonces, ofreciendo algo diferente pero con ecos de lo vivido. Y lo han logrado. Aquella Senyera que fue protagonista el año pasado ha vuelto a serlo este, pero mostrada de una manera diferente, primero en pequeños trazos y luego en un gran despliegue que, además, han vuelto a repetir en la parte final.

Voy por partes. Una traca con trueno ha abierto el fuego. Una vez que esta ha acabado, sin solaparse, ha comenzado una primera parte aérea de corte tradicional: dos candelas de serpentinas y una de silbatos en el centro; arriba, un rítmico goteo de truenos. Los tiros de las candelas eran perfectos, sin descabalgarse una de la otra, dando la sensación, por momentos, de tratarse de fuego digitalizado. Tras este primer tiempo, han intensificado el fuego de una manera brillante: han mantenido idéntico lo explicado hasta ahora y han añadido un nuevo tiempo de candelas con dos puntos de serpentinas y otro de chicharras. Lo mejor ha sido que este segundo conjunto se ha hecho desplazado en el tiempo dos segundos respecto al primero, quiero decir, cada dos segundos surgía un disparo alterno de serpentinas-silbatos y serpentinas-chicharras. A esto me refiero cuando hablo de las cosas bien pensadas. Aquí hemos podido ver cómo se puede construir un inicio sencillo y sin excesos de material simplemente jugando bien con los tiempos y la ejecución.

Una vez concluida esta parte ha arrancado una secuencia totalmente digital. La entrada de esta coreografía se ha retrasado algo en el tiempo apareciendo un pequeño silencio, más largo de lo deseable, pero que tampoco ha revestido mayor importancia. Desde el extremo Norte se disparaban volcanadas de silbatos, chicharras, sirenas y serpentinas. Tras varias repeticiones, rodeando la plaza surgía una rotación con humos de colores en el aire a la que seguía una vuelta de trueno en el suelo. Azul, amarillo y rojo. En ese orden se han presentado los humos de colores. Y lo han vuelto a hacer en una segunda tanda, esta vez más rápida. Quiero hacer notar lo sonoras que han sido las sirenas y lo atractivo de su efecto disparado en aceleración.

Una triple vuelta de trueno, con unas columnas de truenillos desde cajas y remate superior de trueno han cerrado contundentemente esta parte inicial.

Ya en las cuerdas el fuego ha sido muy vivo y rítmico. A lo largo de las cinco retenciones, la mascletá ha crecido maravillosamente bien, sin golpes ni acelerones en las entradas. Se han combinado truenos de diferentes calibres además de montarse grupos traqueados, efecto este que crea una interesante base sonora comparable con la de los rastres.

El acompañamiento aéreo ha estado muy pensado y bien diseñado. Si el año pasado ya remarcaba este aspecto en el disparo de Vulcano, este año han ofrecido un acompañamiento diferente de aquel pero acertado igualmente.

Los efectos de truenillo se disparaban desde cajas mecanizadas colocadas en el extremo Norte mientras que, junto con las retenciones, avanzaba el acompañamiento sonoro disparado desde candelas: primero silbatos, luego silbatos y chicharras (precioso este momento) y, finalmente chicharras. El número de candelas se aumentaba, así, además de variar los sonidos, también se incrementaba la cadencia.

Y aquí ha llegado el terremoto, estopinado, entrando con tres ramales, sin notarse, como debe ser. Y con él ha llegado de nuevo el efecto sorpresa. José Luis Giménez ha acompañado el terremoto con el despliegue de una gran Senyera de humos de colores mucho más densa que la mostrada al inicio, similar a la mostrada el año pasado. La diferencia respecto a aquella de 2014 es que, esta vez, el disparo se ha hecho progresivo, rodando todo el recinto mientras el fuego avanzaba por los ramales del terremoto. Han sido unos segundos mágicos el poder ver la potente columna de humo girando la plaza mientras el terremoto ganaba fuerza postrado a sus pies.

El bombardeo también ha sido digitalizado en su totalidad. Ha comenzado cuando tocaba, sin pisar el final del terremoto pero sin retrasarse. Ha comenzado con volcanadas en rotación de chicharras y de unas potentes serpentinas acompañadas de truenos en las dos puntas del recinto. Sin parar lo que en el cielo se disparaba se han añadido pasadas de trueno en el suelo que finalmente se han coronado con una rápida ráfaga de truenillo y posterior golpe de trueno algo esponjado. A pesar de lo complejo de esta realización no ha resultado impostada ya que en ningún momento se ha bajado la intensidad del fuego jugando siempre a añadir efectos con la duración justa para hacerlos perceptibles sin resultar cargantes.

Así, Vulcano ha presentado un disparo renovado (algo muy de agradecer) pero igual de sorprendente y todavía mejor ejecutado que el que ofreció el año pasado. Sin lugar a dudas ha sido una gran mascletá, emocionante y técnica, que volverá a quedar en la memoria de todos los que tuvimos la suerte de disfrutarla.

***


Texto publicado en la columna de crítica 'EL ANÁLISIS' de la mascletá, en las ediciones en papel y web del Diario Levante-EMV (líder en difusión y ventas en la Comunidad Valenciana), del que el director de este portal es crítico de pirotecnia desde 2014:

Mikel Pagola Erviti (Diario Levante-EMV)

Valencia conquistada

¡Preciosa! La mascletá de Vulcano (Villarejo de Salvanés, Madrid), ayer, fue una pequeña obra de arte pirotécnica. José Luis Giménez Clemente, de treinta y tres años de edad, al terminar su disparo me dijo "dame caña, que si no luego dicen que me tratas demasiado bien". Pues, vale, arremeteré, por inevitable comparación, con su mascletá del año pasado: la de ayer ha sido mejor tanto en la parte de cuerdas como en los aderezos supletorios. Y eso que la de 2014 quedó segunda en la votación entre los propios pirotécnicos. En aquel, que fue su estreno en Valencia, sorprendió con una colosal Senyera de humos, subida de golpe. Pero la ofreció como final de los inicios aéreos (la parte previa a lo que propiamente es la mascletá).

En 2014 lo más importante, por tanto, quedó ‘relegado’ al comienzo. Y el desenlace suele ser al final. De hecho la estructura general de la mascletá obedece a un crescendo en el que el clímax sonoro, visual e incluso emocional tienen más sentido como colofón que como apertura. Así que ayer, aprendiendo la lección y sabiendo que esperábamos su ‘Senyera 2.0’ (es decir, una versión mejorada), Vulcano en los inicios ha jugado a amagar con ella, disparando de forma separada humos azules, amarillos y rojos, secuenciados y acompañados de truenos en anillo arriba (aire) y abajo (suelo), para terminar formando una bandera de Valencia de nuevo, en el inicio, sí, pero sin exagerarla. Había comenzado respetando la traca valenciana ritual, y se había metido a hacer juegos rítmicos  que ha ido acelerando.

Por cierto que justo antes del fabuloso sonido de los torbellinos ha tenido un ligero retraso en el disparo (y aprovecho y diré ya que el golpe último de la mascletá tuvo algún fleco). El marcaje antes de pasar a tierra ha sido en anillo en toda la plaza y con golpe de truenos al Norte. El cuerpo terrestre, de cinco ‘fuegos’, ha sido fabuloso. Muy completo, relleno y vivo, acompañado primero por pitos, luego por chicharras y doblando después éstas para ganar fuerza en el aire. Acompañaba siempre desde el Norte con cometas de color con trueno.

El enlace al terremoto, natural y estopinado (como toca) ha sido realmente bonito. Y su entrada ha estado acompañada y revestida en el aire por lo mejor de la tarde: un nuevo despliegue, ya en serio pero poco a poco, de ‘su’ Senyera. Y, ayer sí, en el momento más importante del disparo. Así, ha creado una indescriptible expectación antes de alzarla completamente en toda la plaza al mismo tiempo con el ‘blau’ coronando las barras.

No reparo en lo emotivo: voy a lo técnico, artístico y emocionante del asunto. Maravilloso. El ‘bombadeo rubricado’ final, contundente, potentísimo y de ademanes claros y concisos, ha sido la guinda. O, ya puestos, el ‘rat penat’ posado en el estandarte de fuego con el que terminó de conquistar Valencia.

***

* * *

Video:

Pinche sobre la imagen superior para ir al VIDEO.

 

* * *

Reportaje fotográfico:

José Luis Giménez Privado con su hijo José Luis Giménez Clemente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DATOS: