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Crítica / Crónica  de  PIROART.COM - portal de pirotecnia

FECHA.disparo: 07/03/2015 / Publicación: 07/03/2015
Espectáculo: Mascletà Buscar más de este CONTENIDO : Video
CERTAMEN: Fallas
EMPRESA: Aitana
Diseñador: Benavent Navarro, Isabel
ÍNDICE: Artículo: 1890 / Disparo: 3186
Importancia: de Archivo / Portada: Falso
Contenido: Video
Firmado en:

Espa%F1a+%2F+Spain

  Valencia
Firmado.por: Soriano Tarín, Víctor
 
7ª mascletá (de 19) de las Fallas 2015, de Aitana
14h del sábado 7 de marzo de 2015. Plaza del Ayuntamiento de Valencia

Crítica / Crónica  de Soriano Tarín, Víctor (PIROART.COM - portal de pirotecnia)

Tras la semana de estrenos ha llegado el fin de semana y dos viejos conocidos en cartel. Hoy le tocaba el turno a Aitana, de Belgida. Han presentado un espectáculo en la línea de lo mostrado los últimos años. Sin lugar a dudas el protagonista de hoy ha sido el fuego aéreo que ha sido la estrella del espectáculo incluso en los momentos en los que su aparición debería de haber sido más comedida.

Tras la traca de rigor ha arrancado el inicio aéreo que estaba montado en dos fases. En la primera se han disparado volcanes de serpentinas con color y tueno de aviso. Además del efecto de color propio de las serpentinas se incorporaron también otras volcanadas con foco rojo sin trueno. En la segunda parte, se intensificaron los efectos ya comentados y se añadieron chicharras. Aunque el fuego fue correcto toda esta parte inicial resultó algo fría por el hecho de que los tiros estaban muy sincronizados y todos los disparos se producían en andanadas.

Antes de pasar a tierra se disparó un remate formado por volcanadas de chicharras con color y descarga de truenos.

Se pasó aquí a la primera retención de las cinco que componían el cuerpo central de la mascleta. En toda esta parte del disparo en la que, como ya he comentado en otras ocasiones, el protagonista debe de ser el fuego de cuerdas, el acompañamiento aéreo tomó tal peso que dejó de ser acompañamiento para pasar a ser protagonista.

Durante toda esta parte central se estuvieron disparando cajas de pitos sobre las que se tiraban también volcanadas de silbatos, de serpentinas y trueno de aviso. Todo esto desde los dos lados de la plaza. Mientras, en tierra las retenciones avanzaban con la correspondiente quema de truenos, rastres y descargas de serpentina. En varias ocasiones los grupos se han igualado, sobre todo en las dos últimas retenciones. Este efecto no ha sido muy evidente porque el potente fuego aéreo enmascaraba los huecos sonoros que se producían a sus pies. En las dos últimas retenciones se han añadido en el aire volcanadas de chicharras y efectos de cracker que han recargado, el ya de partida potente, aéreo de hoy.

El terremoto, que estaba todo previsto con ramales de trueno volado, ha entrado fuerte. Contaba con cuatro pasadas que se han quemado rapidísimas y con gran intensidad. Se había dispuesto un acompañamiento aéreo a esta fase mediante volcanadas de color repartidas por todo el perímetro. Lo curioso es que su quema ha sido más rápida que el propio terremoto acompañando solo a las dos primeras pasadas del mismo.

El bombardeo ha entrado tarde. Ha empezado directamente con trueno acompañado con serpentinas. Antes de que hubiera terminado ha comenzado una larga rúbrica digital. Volcanadas de chicharras surgían desde todo el perímetro de la plaza acompañadas por rotaciones de trueno en el suelo. Cuando el bombardeo tradicional de trueno ha concluido y, por lo tanto el digital se han quedado solo, las rotaciones en el suelo, se ha notado un descenso en la intensidad.

Como cierre se ha lanzado una rápida ráfaga de volcanadas de chicharras seguidas de un hinchado golpe de trueno con un último latigazo de trueno digitalizado en tierra muy distanciado del resto.

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Texto publicado en la columna de crítica 'EL ANÁLISIS' de la mascletá, en las ediciones en papel y web del Diario Levante-EMV (líder en difusión y ventas en la Comunidad Valenciana), del que el director de este portal es crítico de pirotecnia desde 2014:

Mikel Pagola Erviti (Diario Levante-EMV)

Cierre digital

Desde Bélgida, Aitana llegó con una mascletá muy preparada. Isabel Benavent y Juan Bautista Mollá traían, sobre el papel, un trabajazo. Tenían todo clarísimo. Ella me explicó, con todo lujo de detalles y con una ilusión tremenda, el desarrollo desde la traca inicial hasta el golpe final, digitalizado, en tierra. Esa transparencia (y la confianza en contármelo), es muy de agradecer. Muchas veces el pirotécnico prefiere hablar de que "habrá sorpresas" por si, llegado el momento, algo no funciona exactamente como preveía y, así, al no estar anunciado, no se echa en falta o, al menos, no se puede comparar con la previsión que de ello se tenía. No fue el caso con Aitana. Fueron muy claros.

Ayer, el comienzo, tal y como se anunció, estuvo muy bien dibujado. Los inicios aéreos, abriendo boca, bonitos y clásicos, fueron pautados por la cadencia de las candelas. Es como toca: su ritmo, lento, es el que pide la mascletá recordando, según cuentan, las salidas, cohetes o voladores con que se hacía esto antiguamente. Ahora que no se puede disparar cohetería en esta plaza por el problema que generaría la posterior caída de las varillas al público, las candelas cumplen muy bien esta función en cuanto a imitación de tiempos. No es lo mismo, pero parecido. Aitana para terminar esto, hizo un golpe en rojo y trueno para pasar a encender la mascletá. La parte de tierra iba adornada con descargas de colores que se esparcían por el suelo animando visualmente la cosa.

Hubo, además, acompañamiento aéreo a cada lado de la plaza. Pero sobre el fuego que va colgado en las cuerdas se observó algún momento de coincidencia de explosiones y, por tanto, un inevitable ahuecamiento posterior. Pero lo más llamativo fue que la entrada al terremoto fue demasiado brusca: se notó en demasía. El trueno iba volado, o sea que explotaba según le entraba el fuego y, los tres ramales con los que se inició, se notaron demasiado.

Aitana lo sabe hacer mejor pero, como siempre decimos, cada mascletá sale diferente. El mero estopinado (enmechado) corriendo por el terremoto, salvando la infinidad de pliegues que lleva para comunicar el fuego a los golpeadores ya casi hace de traca… El bombardeo que le siguió al final terrestre iba bien pero las rodadas digitales de rúbrica se solaparon al mismo de forma evidente. A mi modo de ver esto hace que, al coincidir ambas cosas, se quite protagonismo a las dos: todo el trabajo digital, que fue muy llamativo, se eclipsó un poco. Eso sí: el doble golpe aéreo y el posterior latigazo en el suelo, en toda la plaza, a modo de punto final, sí que fueron totalmente herméticos.

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Video:

Pinche sobre la imagen superior para ir al VIDEO.

 

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Reportaje fotográfico:

Isabel Benavent Navarro y Juan Bautista Molla

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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