
Gran crisantemo disparado al inicio del espectáculo. El efecto acababa con cambio a puntas verdes.

Fachada de fuego antiguo formada por seis ruedas con puntas de flecha.

Creación de palmitada digital con pirulís. En un primer tiempo estos estaban
colocados de manera vertical y se desplazaban de lado a lado.

En un segundo tiempo, comenzaron a realizarse barridos de abanicos.

Remate de la composición digital.

Margaritas con lentejuela y centro en oro.

Fachada de cracker con efectos de huevo de dragón
que enlazó directamente con la anterior de margaritas.

Pirofantasía creó grandes fachadas en el cielo de Tarragona. En este caso una composición a tres alturas
con candelas de lentejuela ora y puntas rojas. En la parte superior,
dos niveles de carcasas con el mismo efecto de lentejuela oro con punta roja.

Arrebato de la sección de lentejuela.

Sección de farfallas. Se vieron piezas de dos aros de rotadores y con pistilo de color.

Los valencianos ofrecieron una gran fachada de intermitencia con candelas
y carcasas a dos alturas sobre las primeras.

Para rematar la secuencia, creó un pequeño movimiento digital de volcanes
de intermitencia inclinados sobre el mar y un arrebato de carcasas.

Otra fachada de lentejuela, esta vez en una atípica
combinación de lentejuela oro con punta blanca

Arrebato de la sección.

Grupo de kamuro muy fino, casi en efecto piocha.

Efectos de caída lenta de focos rojos con cambio a verde,
acompañados de una carcasa de cracker.

Remate de la sección con más piezas de caída lenta y
cambio de color, acompañadas de truenillos.

Cambio de color en los efectos anteriores.

Bonita creación acuática con piezas de lentejuela

Remate de la sección con piezas de mayor calibre

Una de las fachadas más grandes de la noche fue esta de kamuro
con un bonito dibujo de candelas y carcasas a distintos niveles.

Para el remate, se disparó una pequeña creación digital con monotiros durante
la cual
se dejó de disparar el resto de efectos. Esto hizo que el intenso ritmo de la secuencia
se rompiera completamente para, posteriormente, lanzar el arrebato de carcasas.

Tras el prefinal vino lo peor de la noche. Es cierto que el humo tapó completamente
la fachada y los efectos no de veían correctamente pero la confusión reinante fue notable.
Se sucedían efectos de color y trueno con otros acuáticos que no llegaban a entenderse.
Esto se repetía una y otra vez mezclándose candelas, volcanes, studattas y golpes de trueno
sin conseguir rematar correctamente el espectáculo ofrecido.
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