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Miércoles 10 de marzo de 2010. 14:00 h.
Mascletá (Plaza del Ayuntamiento).
Borredá

Décima mascletá en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. La del ecuador. Con esta ya sólo quedan nueve más para finalizar la época fallera 2010 el próximo 19 de marzo. El día décimo, como hoy, quiere conservarlo todos los años Josep Borredá Bañols porque "es un día que me gusta". Este ha sido el tercer año consecutivo en que Borredá disparaba tal día como hoy (2008, 2009 y hoy). Por cierto que un conocido periodista de un gran periódico de Valencia me comentaba, ayer en el balcón municipal, que Borredá llevaba disparando en esta plaza desde 1970. Pues no: fue dos años antes cuando apareció en "la bombonera" de la pirotecnia: en 1968. Así lo atestigua el cuadro "Tabla-resumen de participaciones en Fallas" (desde 1934) que recoge el libro institucional del Ayuntamiento de Valencia, "Pirotecnia en Valencia", editado en 2008, y que me honro en firmar junto a los grandes expertos y amigos José Enrique Ferriols Monrabal y Juan José Solá Palmer. Pues bien, parece ser que ese dato se lo había facilitado la propia empresa de Rafelcofer al redactor. Aprovecho ahora para indicarle que son, con la de hoy, 32 actuaciones las que han hecho en total los "Hermanos Borredá" en este epicentro pirotécnico en otros tantos años de Fallas (al menos sobre el papel, sin pararme a mirar posibles suspendidas).

Aclarado este tema (que ya que existen datos estudiados y publicados merece la pena divulgarlos), vamos al meollo del disparo de hoy. Los Borredá comenzaron su fuego con una típica traca valenciana (muy bien el conservar las formas tradicionales), que fue continuada por golpes de truenillos rojos a los que se le añadieron, enseguida, crosetes también rojos. Siguió con dos golpes de volcanes rojos de truenillos y se le acabaron las crosetes. Sin parar en ningún momento el disparo que estaba haciendo de deste inicio aéreo de la mascletá, sumó pitos y volvió a añadir crosetes rojas. Además hacía un ritmo muy marcado con un lento goteo de truenos por encima. Tras esto, sin parar, aparecieron chicharras y volvieron a desaparecer las crosetes rojas (que iban todas ellas desde cajas, claro). Pero el inicio aéreo, que ya iba alargándose, no acababa. Fue todo un inicio continuo en el que volvieron a aparecer crosetes (siempre todo en rojo, así que lo obviaré ya), pero en un ritmo más rápido. Usaba, además truenillos fuertes que nombraremos como truenitos (una variante sonora, por su intensidad, que colocaríamos entre los truenillos y los truenos). La verdad es que ya sólo con estos truenitos iba a quedar claro que la mascletá de Borredá iba a sonar mucho. Tras este largo y uniforme (con "altibajos" de crosetes, eso sí) inicio aéreo, Vicente Carmelo Borredá Broseta hizo una cosa muy acertada: hacer un marcaje de cierre de esta primera fase aérea antes de empezar la mascletá propiamente dicha. Este marcaje fue con volcán rojo seguido de otro de pitos. Ya lo había anunciado antes del disparo el técnico Manolo Pascual Ferrándiz al recalcar con buen tino que "habrá una fachada de crochetes antes del cuerpo" de la mascletá, para separación del inicio y del centro del espectáculo. Este trazo marcado dentro del dibujo del disparo está muy bien. Lo que me sorprendió fue que cuando me dejaron pasar a ver el montaje (antes del comienzo, claro), la cantidad de monotiros que llevaban era considerable. Y, sin embargo, no los usó de forma digital. Los usó sólo para llevar un ritmo (muy preciso, por cierto), de repetición en el aire. En fin, me pareció curioso este hecho.

Ya en tierra, los truenos iban con bengalas de color antes de su detonación, para darle un toque más colorista y bonito al disparo. Más rico, siempre. La construcción del cuerpo de la dispará fue animada y rellena. En el aire, acompañando, iban truenillos de colores y añadía también pitos que, tras un tiempo, se acabaron también, como pasaba con las crosetes en el inicio aéreo. Esto le pasaba en cada retención de las cuatro primeras. En el momento de llegar al empalme de la cuarta con la quinta hubo un breve bajón o amago de corte. El quinto fuego entró por el centro, desdoblándose a cada lado. El caso es que aunque en las preguntas previas de cómo iba a ser el terremoto los de Borredá me respondieron que tendría muchas pasadas y que empezaría muy suave, una vez que le llegó el fuego sí que se inició muy bien pero instantes después de empezar se desbocó. Así que rompió su forma.

El final aéreo, bien unido con el terremoto, se compuso de un largo bombardeo, seguido de volcanes rojos y pitos en ambos lados de la plaza. Un último volcán rojo quedó huérfano (en el lado de Correos). Tras un breve lápsus ascendieron más pitos y volcanes rojos desde toda la plaza en movimiento progresivo por los laterales, y hasta tres puntos de andanada de truenos que no fueron a la vez. Ahora bien, quedaron herméticos los tres, y, sobre todo, el que más importa: el último. Bien cerrado éste último.

Finalizada la mascletá me sorprendió que en declaraciones de Vicente Carmelo Borredá Broseta a Pepe Herrero de Onda Fallera (radio en la que diariamente emito un comentario "en caliente" a eso de las 14:15 horas en la 98,7 FM de Valencia), este afamado pirotécnico dijo que "no hemos visto ninguna mascletá de las que se han disparado estos días porque mi hijo ya tenía diseñado el disparo y no quería que cambiase nada. Bueno, sólo vimos una" -no dijo cual-, "porque nos coincidió que estábamos comiendo en un restaurante y tenían la televisión puesta". Me sorprendió, digo, porque me consta que otros polvoristas siguen asiduamente los disparos previos (y posteriores) al suyo, en busca de saber cómo están las cosas por la plaza. Sea como fuere, hay que indicar que algo muy bueno que tuvo esta mascletá de Borredá es que fue la más larga de lo que llevamos de año y raro será que alguien le supere viendo el historial de las últimas tres Fallas y hasta hoy. Nos toca poner, por tanto, el listado que ya mostrábamos en la crónica del espectáculo de Martí el pasado lunes 8, pero ampliándolo con la mascletá de hoy.
  Firma: Año: Duración:
Borredá 2009 6' 31''
2º Benlloch 2008 6' 22''
3º Borredá 2010 6' 22''
4º Borredá 2008 6' 21''
5º TURÍS 2007 6' 12''
6º Martí 2010 6' 04''

Es muy significativo que Borredá esté, entre las seis primeras más largas desde 1997, ocupa los puestos 1º, 3º (coincidiendo con Benlloch en 2008, pero esta aparece antes por cronología), y 4º. En esto sí hay que agradecer a la firma de Rafelcofer que ofrezca espectáculos de muy buena (buenísima) duración. Ojalá en esto otros siguieran su ejemplo.

Duración:
   6 minutos y 22 segundos. En 2009 duró 6'31'' (hoy tuvo 9'' menos). Ranking duración
Ver video en la web de Canal 9 TV
Sinopsis:
Traca valenciana Golpes de truenillos rojos + crosetes 2 tiros de volc de truenillos Aéreo largo y continuado (todo en uno), donde las crosetes aparecen y terminan Tierra se construye muy bien Los efectos de aire terminan antes que las retenciones Bajón al entrar en la quinta y última retencíon El TMOTO inicia bien pero se desborda al momento Bombardeo y volcanes rojos y de pitos. Breve lápsus y más volcanes. 3 puntos de andanada con final hermético
 

Padre e hijo: Vicente Carmelo Borredá Broseta y Josep Borredá Bañols (izquierda).

Equipo de montaje de Borredá.

Amparo Borredá Broseta junto a su hijo Miguel Burguera Borredá (izquierda), y su sobrino, Josep Borredá Bañols, a la derecha.

Los operarios Manolo Pascual Ferrándiz, Fernando Trotonda Catalá y José Luis López Llácer.

Pepe Herrero, presentador de la radio Onda Fallera (98,7 fm en Valencia), entrevistó a Josep Borredá Bañols. Detrás, su padre, Vicente Carmelo Borredá Broseta.

El crítico de PIROART.COM, Víctor Soriano Tarín, fue entrevistado por la radio Tropicalísima (89,5 FM en Valencia), en la terraza superior del Ayuntamiento de Valencia minutos después de la mascletá.

Los operarios al pie del inicio aéreo.

Cinco cajas chinas en primer término y, detrás, monotiros.

Candelas romanas de acompañamiento.

Una ambulancia entrando por el pasillo libre que hay en la calle de la Sangre.

El color rojo fue el unico utilizado en el  inicio aéreo y, después, en el resto de acompañamientos aéreos.

Los últimos volcanes del final de la mascletá.

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