LAS PROVINCIAS, Valencia (España)
Año 134 Desde el 31 de Enero de 1866 Martes, 16 de mayo de 2000
     

 
El peor accidente de la pirotecnia valenciana en los últimos diez años
Trece siniestros han registrado 25 víctimas mortales desde 1990


Quema controlada del material sobrante en Borredá tras la explosión de la fábrica en mayo de 2000.
El siniestro ocurrido ayer en la empresa pirotécnica de Rafelcofer es uno más en una lista de muertos y heridos, que ha sumado 25 víctimas mortales en 13 siniestros ocurridos en fábricas valencianas en los últimos diez años. El recuento es trágico y refleja el riesgo que corren los operarios en su trabajo, a pesar de las medidas de seguridad implantadas en todos los talleres. Así lo resaltan los empresarios del sector, aglutinado en PIROVAL. El segundo más grave sucedió en Turís donde murieron cuatro personas.

Redacción (Valencia)

     La empresa pirotécnica Borredá ya sufrió un trágico accidente el 19 de septiembre de 1991. Una fortísima explosión de material pirotécnico, que se escuchó en varios kilómetros a la redonda, provocó la muerte de un empleado de la firma, Salvador Escrivá, vecino de Rafelcofer. Su cuerpo quedó reducido a pequeños fragmentos, en un radio de 150 metros. La onda expansiva hizo saltar por los aires una de las casetas de la empresa y rompió los cristales de varios chalés situados en el entorno.

     Sobre las causas más probables, los expertos no coinciden y todos hablan de "circuns-tancias''. La seguridad aumenta cada año, aunque el azar es un elemento importante en este tipo de siniestros. Una carga defectuosa, un movimiento mal realizado, pueden provocar la chispa que haga volar por los aires las casetas donde se custodia el material pirotécnico.

     Sobre los siniestros, el primero de la década pasada sucedió en una empresa pirotécnica de Llíria, el 10 de marzo de 1990. Tres jóvenes perecieron al explotar los cohetes que descargaban de una furgoneta.

     1990. El 31 de abril, falleció un empleado de una empresa pirotécnica radicada en l'Olleria.

     1990. El 23 de agosto, dos personas murieron al explotar la caseta de una empresa instalada en Villamarchante.

     1991. El 7 de febrero, se registraron dos muertos al explotar un taller de la localidad de Llombai.

     1991. En septiembre, un trabajador de la empresa pirotécnica Caballer en Olocau falleció cuando estaba descargando de una furgoneta material pirotécnico defectuoso, para su posterior incineración.

     1992. En febrero, se produjo el accidente con más víctimas mortales sucedido en la pasada década en la Comunidad Valenciana. Ocurrió en la Pirotécnica Turís, donde murieron cuatro personas y otras seis resultaron heridas. Nuevamente, se registró cuando varios empleados descargaban material de una furgoneta.

     1992. En agosto, un empleado de Pirotécnica Caballer de Llíria murió cuando trabajaba en uno de los talleres que dicha empresa tiene en la carretera de Pedralva. Otro trabajador resultó con heridas muy graves, con quemaduras en el 75% de su cuerpo.

     1992. Los empleados de la misma compañía sufrieron otro accidente en agosto de 1992. Sucedió cuando varios operarios rellenaban carcasas con material pirotécnico. El balance fue de un muerto y un herido, este último extremadamente grave, con quemaduras en el 90% de su cuerpo.

     1993. En octubre, un trabajador de la empresa Ricardo Caballer, ubicada en Olocau, resultó muerto al explotar el material pirotécnico guardado en una de las casetas.

     1994. En septiembre, una joven resultó con heridas muy graves tras una explosión pirotécnica, en la empresa "El Gato'' de Chelva. Como en algunos de los casos anteriores, ocurrió cuando manipulaba una carcasa.

     1995. En enero, un empleado de la firma Antonio Caballer, en Náquera, sufrió quemaduras en el 95% de su cuerpo cuando descargaba cajas de pólvora en el departamento de secado, uno de los lugares del taller donde se concentra más material explosivo.

     1997. El 18 de abril, falleció el trabajador de una pirotécnica de Llíria.

     1998. El último de los accidentes ocurridos en una fábrica sucedió en marzo de hace dos años, cuando dos trabajadores resultaron heridos tras una trementa explosión en la pirotécnica Rausell S.L., en la localidad de Bétera. Aparte de las víctimas mortales mencionadas, algunos de los heridos fallecieron a los pocos días de los siniestros, debido a las graves quemaduras y amputaciones. Respecto al resto de España, se han contabilizado dos centenares de muertos en los últimos años, a pesar del endurecimiento de la normativa sobre manejo de explosivos para espectáculos de pirotecnia.